Tiene dos años viviendo ‘declarada muerta’, gracias al Registro Civil

Acta de defunción

Una mujer en Ciudad Juárez tiene dos años lideando con un enorme error del Registro Civil que la mantiene ‘declarada muerta’

Desde entonces, ha intentado corregir el error sin éxito. A pesar de que en ventanilla le aseguran haber realizado ajustes, su CURP continúa apareciendo con baja por defunción, lo cual le ha impedido gestionar trámites tan esenciales como renovar su pasaporte mexicano o tramitar becas escolares para su hijo. “Voy y trato de arreglar todo y corrigen, pero de vuelta en vuelta en mi CURP sigue apareciendo la baja”, lamentó.

Además del problema principal, la supuesta acta de defunción generada presenta errores absurdos: indica que es soltera pero que está casada con su padre, y que su madre es un hombre. Esta serie de inconsistencias, que podrían parecer cómicas, en realidad demuestran la falta de revisión y cuidado por parte de las autoridades responsables. “Está hecha con las patas”, señaló con frustración.

María Luisa también ha denunciado la nula empatía por parte del personal del Registro Civil. Asegura que las respuestas que recibe son evasivas, y que constantemente la hacen regresar sin ofrecer una solución concreta. “Voy para dos años batallando para que me resuciten, y para ellos es tan fácil decir: venga en dos meses, venga en una semana… y nunca llaman”.

El caso ha comenzado a levantar indignación entre ciudadanos que ven en esta historia un reflejo de la desorganización institucional. “Esto simplemente es una muestra de la negligencia que hay, podemos decir que hasta de falta de empatía hacia el usuario”, señaló, cuestionando el impacto que tienen estos errores en la vida real de las personas.

Por si fuera poco, la afectación ha llegado hasta el ámbito educativo: no ha podido solicitar becas escolares para su hijo, ya que al estar “fallecida” no puede presentar su CURP como madre o tutora. Mientras tanto, la titular del Registro Civil en Juárez, Karla Gutiérrez Isla, no ha dado respuesta a las solicitudes de información por parte de los medios. María Luisa sigue esperando, entre trámites suspendidos y promesas incumplidas, a que el Estado reconozca algo tan básico como su derecho a existir legalmente.