La Secretaría de Salud reporta un caso inédito en el país, mientras especialistas urgen medidas preventivas ante brotes en regiones con alta presencia ganadera
La Secretaría de Salud federal confirmó el primer deceso humano en México causado por el gusano barrenador del ganado, un parásito conocido científicamente como Cochliomyia hominivorax, responsable de una grave infección llamada miasis. La víctima fue una mujer de 86 años originaria del municipio de Candelaria, Campeche, quien padecía cáncer de piel avanzado, así como otras comorbilidades como hipertensión. Su delicado estado de salud se agravó tras una infestación larvaria que no logró ser controlada a tiempo.
De acuerdo con el informe oficial, la paciente fue atendida en mayo de 2025 y falleció el 21 de julio, tras presentar complicaciones derivadas de un carcinoma epidermoide invasor. Aunque recibió atención médica y oncológica, la infestación por larvas del gusano barrenador comprometió aún más su estado inmunológico, acelerando el desenlace fatal. El caso ha encendido alertas sanitarias en el sur del país, particularmente en zonas rurales y con actividad ganadera.
El Cochliomyia hominivorax es una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas. Al eclosionar, las larvas se alimentan de tejido vivo, provocando dolorosas lesiones que pueden derivar en infecciones severas. En humanos, el riesgo aumenta para personas inmunocomprometidas o con sensibilidad cutánea reducida, como pacientes con cáncer, diabetes o afecciones neurológicas. Aunque su presencia es común en el ganado, los casos humanos siguen siendo poco frecuentes y de alta peligrosidad.
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En Campeche, las autoridades han detectado otros dos contagios humanos y al menos 277 casos en animales distribuidos en siete municipios: Candelaria, Calakmul, Carmen, Champotón, Palizada, Hopelchén y Campeche. Estas zonas, con alta densidad ganadera y condiciones rurales, representan un ambiente propicio para la propagación del parásito. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y la UNAM han iniciado operativos de vigilancia y prevención.


Entre las principales recomendaciones sanitarias se incluyen la limpieza y protección de heridas, el uso de desparasitantes en animales, y evitar contacto con fauna posiblemente infectada. También se exhorta a la población a no manipular las larvas por cuenta propia y a buscar atención médica inmediata ante síntomas como dolor inusual, presencia de gusanos en heridas, o fiebre persistente. La intervención temprana puede requerir tratamiento antibiótico o incluso cirugía.
Las autoridades subrayan la importancia de reforzar la prevención en comunidades rurales. Entre las medidas clave están: mantener la higiene de heridas, aplicar repelente en zonas expuestas del cuerpo, evitar andar descalzo en áreas tropicales y revisar constantemente a las mascotas. En caso de sospecha, se debe contactar a centros de salud o a SENASICA, y si se encuentran larvas, recolectarlas en alcohol al 70% para análisis clínico.
La confirmación de esta primera partida humana por gusano barrenador en México representa un llamado urgente a la acción comunitaria y sanitaria. Aunque el parásito ha sido históricamente un problema en el ganado, su impacto en humanos puede ser letal si no se atiende a tiempo. Con información oportuna, atención médica y prevención activa, es posible contener este riesgo en las regiones más vulnerables del país.




