En Mazatlán, Sinaloa, hay indignación por la desaparición de 4 jóvenes, dos ya están a salvo
La desaparición de cuatro mujeres en Mazatlán ha sacudido a la sociedad sinaloense, generando indignación y un fuerte llamado a la acción. El pasado 21 de julio, María Cristina Pérez Salas, Alexia “N”, María Cecilia Berrelleza Flores y Guadalupe de Jesús “N” fueron vistas por última vez en el fraccionamiento Real del Valle, cuando viajaban juntas a bordo de un vehículo Nissan Sentra azul con placas de Durango. Desde entonces, se activaron los protocolos de búsqueda por parte de la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas.
Días después, la Fiscalía General del Estado informó que dos de las jóvenes, Alexia y Guadalupe, fueron localizadas con vida. Sin embargo, la situación sigue siendo crítica, pues María Cecilia y Cristina continúan desaparecidas. El hallazgo del vehículo en un domicilio del fraccionamiento El Toreo ha dado un giro importante al caso, ya que las autoridades han asegurado el inmueble y ejecutado una orden de cateo para buscar nuevas pistas.
La comunidad ha mostrado su respaldo a las familias de las jóvenes, que no han dejado de buscar. Cecilia Berrelleza, de 31 años, y Cristina Salas, de 21, son el rostro de una lucha que se niega a detenerse. Familiares, amigos y colectivos de búsqueda han realizado marchas, como la del 26 de julio por la Avenida del Mar, exigiendo que las autoridades intensifiquen las labores de localización y esclarecimiento de los hechos.
Te puede interesar: Sismo sacude El Rosario, Sinaloa
Las fichas de búsqueda describen a Cecilia como una mujer morena clara, delgada, de cabello rizado negro y con una cicatriz en el hombro derecho. Cristina, por su parte, fue reportada como delgada, morena clara, con rostro redondo y cabello rizado, vestía blusa rosa y short beige al momento de desaparecer. Estos detalles han sido difundidos ampliamente por redes sociales, con la esperanza de obtener pistas que lleven a su paradero.


Aunque el hallazgo de Alexia y Guadalupe representa un avance, aún no se han esclarecido las circunstancias que llevaron a la desaparición de las cuatro jóvenes. Las autoridades se mantienen herméticas respecto a los detalles, mientras que la ciudadanía exige que se castigue a los responsables y se dé con el paradero de las dos mujeres restantes. La incertidumbre y el dolor son palpables entre los familiares, que insisten en no bajar la voz.
El caso ha generado un fuerte eco en medios locales y nacionales, no solo por la juventud de las víctimas, sino por la creciente preocupación en torno a la seguridad en Mazatlán. Mientras tanto, los teléfonos de contacto habilitados por la Comisión Estatal de Búsqueda siguen disponibles para recibir información confidencial. La esperanza persiste: encontrar con vida a María Cecilia y Cristina, y evitar que esta historia se sume a la larga lista de desapariciones sin resolver en el país.




