Fallece Chuck Mangione a los 84 años: el fliscornista que hizo ‘Feels So Good’ eterno

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El mundo del jazz está de luto con la noticia de la partida de Chuck Mangione

Reconocido principalmente por el éxito internacional “Feels So Good”, lanzado en 1977, Mangione logró colocar el jazz instrumental en el centro del gusto popular. El tema alcanzó el puesto número 4 en el Billboard Hot 100 y se mantuvo en el gusto del público gracias a su contagiosa melodía y atmósfera envolvente. Su permanencia en estaciones de smooth jazz lo convirtió en un clásico moderno del género.

Más allá de ese éxito, su carrera fue prolífica. Chuck Mangione grabó más de 30 álbumes, escribió todas sus composiciones y se mantuvo activo en la escena musical por más de cinco décadas. Entre sus múltiples logros destaca su álbum Bellavia, con el que ganó su primer Grammy en 1977, y su composición para The Children of Sanchez, que le valió un segundo Grammy y una nominación al Globo de Oro.

Además de su influencia en la música, Mangione alcanzó nuevos públicos como actor de voz en la serie animada King of the Hill, donde interpretó una versión ficticia de sí mismo como portavoz del supermercado ficticio Mega Lo Mart. En ese contexto, popularizó la frase “comprar se siente tan bien”, un guiño a su éxito más reconocido.

Un artista con raíces profundas en el jazz

Chuck Mangione nació en Rochester, Nueva York, y se graduó de la Escuela de Música Eastman, donde más adelante se desempeñaría como director del conjunto de jazz. En su juventud, formó parte de The Jazz Brothers junto a su hermano Gap Mangione, también pianista. En ese periodo, se formó como músico de jazz bebop, influenciado por grandes figuras como Dizzy Gillespie.

Uno de los hitos más recordados de su carrera fue la composición de “Give It All You Got”, tema oficial de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1980 en Lake Placid. La pieza, cargada de energía y dinamismo, fue interpretada por el propio Mangione durante la ceremonia de clausura, consolidando su presencia en eventos internacionales.

En entrevistas pasadas, el músico hablaba con humildad sobre su fama. “Esa canción simplemente lo llevó a otro nivel”, dijo en 2008 al Pittsburgh Post-Gazette, refiriéndose al impacto de Feels So Good. Mangione también resaltó su estilo de conexión con el público: presentar a sus músicos y explicar lo que tocarían, una práctica poco común entre artistas de jazz de su generación.

En 2009, el fliscornista donó al Museo Nacional de Historia Americana del Smithsonian su sombrero de fieltro marrón, la partitura de “Feels So Good” y otros objetos representativos de su carrera. Este gesto confirmó su lugar en la historia cultural estadounidense y celebró su influencia más allá de los escenarios.

Legado y despedida

Chuck Mangione fue más que un músico talentoso: fue un puente entre el jazz tradicional y la música popular contemporánea. Su capacidad para crear melodías memorables, sumada a su energía sobre el escenario, lo convirtieron en un artista querido por el público y respetado por sus colegas.

Aunque se retiró formalmente hace una década, su música sigue sonando en estaciones de radio, películas, comerciales y plataformas digitales. Su estilo cálido, caracterizado por el uso distintivo del fliscorno, sigue siendo una referencia obligada para músicos y aficionados del jazz contemporáneo.

A pesar de su partida su obra sigue viva. En tiempos de cambios rápidos y modas efímeras, Chuck Mangione representó una voz constante, un sonido reconocible que evocaba calma, emoción y nostalgia. La industria pierde a un ícono, pero el jazz conserva una de sus melodías más inolvidables.