Por déficit comercial y tráfico, Donald Trump ha decidido que México enfrentará aranceles del 30% a partir del mes de agosto
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la imposición de un nuevo arancel general del 30% a todos los productos mexicanos a partir del 1º de agosto de 2025. En una carta enviada a la presidenta Claudia Sheinbaum y difundida en su plataforma Truth Social, Trump argumentó que México no ha hecho lo suficiente para detener el tráfico de sustancias ilegales y que el creciente déficit comercial representa un riesgo para la seguridad nacional estadounidense.
En su mensaje, el mandatario afirmó: “México aún no ha detenido a los cárteles que intentan convertir toda América del Norte en un parque de tráfico de sustancias prohibidas Obviamente, no puedo permitir que eso suceda”. Además, subrayó que la medida responde también a la necesidad de reducir la dependencia de bienes importados, incentivando la producción dentro de su territorio.
El nuevo arancel se suma a los gravámenes sectoriales ya vigentes sobre acero, aluminio y automóviles, los cuales actualmente oscilan entre el 15% y el 50%, dependiendo del grado de cumplimiento con las reglas del T-MEC. La decisión fue adoptada bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, herramienta legal que permite imponer sanciones en caso de amenazas económicas o de seguridad.
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Actualmente, alrededor del 83% de las exportaciones mexicanas ingresan a Estados Unidos sin arancel, aunque solo el 47% cumple con los requisitos del tratado comercial. Con esta medida, Washington busca endurecer el control sobre las mercancías e incrementar la supervisión aduanera para prevenir evasiones.


Aranceles adicionales y medidas pendientes
Si bien Trump anunció claramente el incremento al 30%, aún no especificó si los aranceles ya aplicados por motivos migratorios y de tráfico de sustancias, hoy en 25%, subirán también a ese nivel o si se agregarán por separado. Según la carta, cualquier intento de eludir las tarifas será penalizado con la tasa más alta.
El presidente estadounidense también recordó que las tarifas actuales contra México incluyen medidas adoptadas para enfrentar la crisis de sustancias ilícitas, aunque reconoció que gran parte de los precursores químicos provienen de China. Datos de la Patrulla Fronteriza indican que la mayoría de las incautaciones de esta droga ocurren en la frontera con México.
Trump precisó que las empresas que decidan reubicar su producción en Estados Unidos no pagarán los aranceles, en un intento por promover la inversión interna. Además, consideró que el desequilibrio en el comercio bilateral, con más de 505 mil millones de dólares en bienes importados desde México en 2024, es una situación “insostenible” para su economía y una amenaza para su seguridad.
Las cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos muestran que México se mantuvo como su principal socio comercial hasta mayo, con exportaciones en niveles récord. Para la administración Trump, sin embargo, este liderazgo refleja una relación desventajosa que justifica medidas correctivas inmediatas.
Medidas similares contra otros socios
México no es el único país afectado por la política arancelaria de Trump. En días recientes, Canadá recibió notificación de nuevos aranceles del 35%, Brasil del 50% y la Unión Europea del 30%. En todos los casos, el argumento oficial ha sido proteger la industria y la seguridad de Estados Unidos frente a lo que Trump considera comercio desigual.
El mandatario advirtió que, si México responde con aranceles equivalentes, su gobierno replicará la medida con otro aumento sobre productos mexicanos. También dejó abierta la puerta a negociaciones si México intensifica sus esfuerzos para frenar el tráfico de drogas y reducir el déficit comercial, ofreciendo la posibilidad de ajustar las tarifas según los avances.
Pese a las conversaciones recientes entre ambos gobiernos, la medida sorprendió a autoridades y empresarios mexicanos. Una delegación oficial ya se encuentra en Washington intentando negociar un acuerdo que evite mayores daños, especialmente en sectores estratégicos como el cobre y el acero.
Desde el inicio de su segunda presidencia, Trump ha insistido en gravar todas las mercancías importadas desde México, argumentando que esto fortalecerá la economía estadounidense y reducirá la migración irregular.




